Porque lo Improbable es, por definición, probable...

Lo que es casi seguro que no pase, puede pasar...Mientras haya una posibilidad entre 1000 millones de que pase, vale la pena intentarlo...

martes, 22 de junio de 2010

...Noche de San Juan...

Cuando nacemos, lo hacemos llorando. Llorando porque nos arrebatan de un lugar tan cálido y diferente al mundo real, que el cambio nos produce dolor. Llegamos a este mundo solos y entre lágrimas. Pero en ese momento no somos conscientes de todo lo que la vida nos depara. De todos los momentos que vamos a vivir y de todas las personas que nos vamos a encontrar en ellos.

De pequeños conocemos personas que nos sonríen, personas que nos regañan, que nos hacen felices y otras no. Conocemos a quien va a ser nuestro amigo/a de la infancia, con el
que pasaremos todos los momentos especiales de esa etapa donde todo nos parece genial y divertido , y en la cual no existe nada que pueda estropearlo.
Tenemos a nuestro mejor amigo/a del colegio, donde cada momento pasado con él/ ella es una aventura sin igual, al amigo/a del barrio, con el que tantos momentos y recuerdos
vivimos...

Luego creces y la cosa cambia un poco (bastante). Te haces mayor y debes atender a tus responsabilidades más individuales, a tus intereses más personales, a la vez que consevar
esa amistad que año tras año has ido cultivando y que tanto te ha costado cuidar día a día.
Los lazos afectivos se estrechan, los verdaderos amigos y amigas quedan ahí en tu espacio, en tu vida. Vivimos momentos especiales junto a esas personas, momentos que jamás se olvidan. Momentos que cuando recordamos, no podemos evitar esbozar una sonrisa,
una sonrisa que sabe a dulce, que sabe a recuerdo cálido y que hace que se nos encienda el corazón por un momento...

Y cuando creemos que nuestra vida tiene el rumbo que deseamos, nuestra vida personal en calma, nuestros deseos profesionales más o menos cumplidos y con rumbo fijo, y unos
amigos con los que nos gustaría pasar los mejores momentos del resto de nuestra vida, algo cambia. Algo sin querer se transforma de una manera increible...

Cuando menos lo sospechamos, cuando menos nos lo esperamos, cualquier detalle, cualquier situación o cualquier plan puede cambiar, a partir de ahí, el resto de nuestra vida. Y a partir de ese momento no hay vuelta atrás.
No precisamente me vengo a referir de un momento trágico, una situación triste ni nada que tenga que ver con la melancolía. Me refiero a un momento que hará que estemos agredecidos para siempre.

Un momento como el que viví yo hace exactamente 1 año a día de hoy. Un momento que si no hubiera vivido no hubiera conocido a esa personita que ahora está leyendo esto, y por consiguiente, no habría disfrutado junto a él tantos momentos de felicidad. Una noche como la de hoy (23/06/09) conocí a ese ser tan mágico y especial que ahora comparte todo lo que siento.

Fue una noche mágica, una noche llena de risas y de momentos especiales que ahora recuerdo con dulzura. Fue la noche de San Juan, una noche en la que todos arrojan papeles impregnados de deseos y de peticiones que esperamos algún día se cumplan. Y yo, como una más, arrojé a la hoguera mi deseo, haciendo que se cumpliese esa misma noche, en
ese mismo lugar, en ese mismo momento...

"...Me paré un momento, mirando aquellas caras felices y alegres que tanto disfrutaban aquella noche. Mirando como algunos reían entre chistes, otros bailaban y cantaban sin importar quien les escuchase, viendo como
todo en aquella noche era mágico, como hasta el más mínimo detalle me hacía feliz... Nada de lo que allí ocurría podía estropear aquella noche, y de hecho, no lo hizo.
En ese justo instante, alguien se acercó a mi y me dijo: "Te queda una persona por conocer de los que estamos aqui". Acto seguido un escalofrío me estremeció. Era él, alguien al que no conocía pero ya empecé a querer de alguna forma.
Pocas palabras salieron de nuestras voces, un par de miradas más fueron los gestos que nos dedicamos el resto del tiempo...
Pero algo había nacido allí, algo importante que haría que la ilusión aumentara cada vez más..."


Había nacido algo que sigo manteniendo con ilusión, algo que sigo sintiendo desde aquel día, y durante todos los días, horas, semanas y meses que llevamos recorridos... Había nacido algo que hace que al recordar todos esos momentos, y que al recordar aquella noche del 23 de junio del pasado año, la piel se estremezca y una sensación extraña a la vez que bonita e intensa, se apodere de mi tan lentamente...

¿Qué hubiera ocurrido si una persona tan especial y "pequeñaja" no me hubiera convencido de ir aquella noche a tal reunión?. Realmente no lo sé, lo único que puedo decir es GRACIAS.
Gracias a tí por llevarme a ratras aún haciendo superar mi timidez y mi tozudez.

Gracias al destino, que hizo que a partir de aquella noche, mi vida empezara a cambiar de una manera extraordinaria y especial.
Gracias a ese ser infinito que hace que todo en esta vida tenga una razón, un por qué, que todo en esta vida esté relacionado y unido como los eslabones a una cadena, donde ese día se me permitió conseguir el eslabón que me faltaba, el eslabón que haría que todo tuviera sentido y que mi vida tuviese el rumbo deseado.

Gracias a tí, si a tí, por tantos momentos juntos, tantas noches envueltas de pasión y amor desgarrado, tantos detalles diarios, sonrisas no fingidas, momentos dulces y especiales que hacen que la ilusión se renueve día a día y que cada vez que recuerde todo lo vivido, en algún lugar muy dentro de mí, vuelva a sonar la canción que nos marcó desde el primer momento, y que define lo que compartimos hoy por hoy...

"...I close my eyes
And the flashback starts
I'm standing there
On a balcony in summer air

See the lights
See the party, the ball gowns
I see you make your way through the crowd And say hello
Little did I know ..."



Gracias...(L) Te quiero...

No hay comentarios:

Publicar un comentario